El café.
Los almuerzos duran horas debajo de los caballitos de acero.
Se come.
Todo sabe a mercado.
Mandarinas chicharrones de chancho pescado y leche con café porque no había cocoa es que eran los años de Alan mientras mi hermana lame la mantequilla directamente desde el taper y mi abuelo humedece sus migajas de pan en el té y el plátano con miel era un manjar interminable y los sabores todos venían del mercado y los dulces de higo de la cocina y del árbol de mi abuela.
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