miércoles, 28 de abril de 2010

TACTO




Todo entra en una caja. El recuerdo se ha vuelto miniatura cada vez más ligera de cargar. Todo en una caja. Básicamente papeles. Papeles en forma de cartas, de notas en varios idiomas, de canciones, de poesía. De empapelado de pared.

También hay un gatito de madera con la cola enrollada sobre el lomo y las orejas alertas. Una textura que pasa por mis dedos pero antes por mi memoria. Y antes, por las manos de mi abuelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario